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 <title>Translator Brigades - Adbusters</title>
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 <title>Michael Hardt &amp; Antonio Negri</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/occupy&quot;&gt;#OCCUPY&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/democracia&quot;&gt;democracia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;8 Dic 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_99_splash_UnderNoIllusions05.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/blulaces/6216497700/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;blulaces&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Aunque surgen de condiciones muy diferentes, estas movilizaciones -desde la insurrección de la primavera árabe hasta las luchas de los sindicatos en Wisconsin, desde las protestas de los estudiantes en Chile hasta aquellas en Estados Unidos y Europa, desde las revueltas en Inglaterra hasta las ocupaciones de los indignados españoles y los griegos en la plaza de Syntagma y, finalmente desde la ocupación de Wall Street hasta las innumerables formas de rechazo a nivel mundial a lo largo del mundo - comparten, primero que nada, una posición de rechazo: ¡Basta ya con las estructuras neoliberales!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este grito conjunto no es solamente una protesta económica, sino también una demanda política, contra las falsas formas de representación. Ni Mubarak ni Ben Ali, ni los banqueros de Wall Street, ni las elites de los medios, ni aún los presidentes, gobernadores, miembros de los parlamentos y otros funcionarios electos -ninguno de ellos nos representa. La extraordinaria fuerza de rechazo es, por supuesto, muy importante, sin embargo deberíamos ser cuidadosos y no perder la pista -entre medio del estruendo de las demostraciones y conflictos- del elemento central que atraviesa la protesta y la resistencia. Estos movimientos también comparten la aspiración acerca de una nueva forma de democracia, expresada en voces algunas veces tentativas e inciertas, y en otras explicitas y llenas de fuerza. El desarollo de esta aspiración es uno de los hilos que estamos ansiosos por seguir en el año 2012.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un foco de rechazo que todos estos movimientos deberán confrontar, incluso aquellos que recientemente han derrocado a dictadores, es la insuficiencia de las estructuras democráticas modernas, particularmente en sus sistemas de trabajo, propiedad y representación. En esta estructura, primero que nada, el trabajo remunerado se constituye en la llave de acceso al ingreso y a los derechos básicos de ciudadanía, una relación que desde hace tiempo ha funcionado pobremente para aquellos que se encuentran fuera del mercado laboral formal, entre ellos los pobres, los desempleados, las mujeres trabajadoras mal remuneradas, inmigrantes y otros. En la actualidad, no obstante, todas las formas de trabajo se han vuelto más precarias e inseguras. Aunque el trabajo, por supuesto, continúa siendo la fuente de bienestar en las sociedades capitalistas, lo es crecientemente fuera de las relaciones con el capital y por lo común fuera de relaciones de trabajo estables. Como resultado, nuestra estructura social requiere todavía del trabajo remunerado para acceder a todos los derechos en una sociedad en la que ese tipo de trabajo existe cada vez menos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La propiedad privada es el segundo pilar fundamental de la estructura democrática. Por su parte los movimientos sociales actuales interpelan no sólo a los regímenes globales y nacionales de gobernanza neoliberal sino también de modo general al régimen de propiedad. El régimen de propiedad no solamente mantiene las divisiones sociales y las jerarquías sino que genera algunos de las más poderosos vínculos (por lo común conexiones perversas) que compartimos tanto entre nosotros, como en nuestras sociedades. Así todo, la producción social y económica contemporanea tiene cada vez más un carácter común, que desafía y excede los vínculos de propiedad. La habilidad del capital para generar ganancia está declinando, dado que está perdiendo su capacidad empresarial y su poder de administrar la disciplina social y la cooperación. Por su lado, la forma de acumulación del capital se realiza cada vez más a través de rentas, que comúnmente están organizadas en instrumentos financieros, a través de los cuales captura el valor que se produce socialmente y de manera ralativamente independiente de su poder. Sin embargo, cada instancia de acumulación privada reduce el poder y la productividad de los comunes. La propiedad privada se está transformando -todavía más- no sólo en un parásito sino también en un obstáculo a la producción y al bienestar social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, un tercer pilar de la estructura democrática, y -como ya hemos señalado- objeto de antagonismo creciente, descansa en el sistema de representación y su atribución de establecer una gobernanza democrática. Poner un punto final al poder de los representantes políticos profesionales es uno de los eslóganes de la tradición socialista que podemos reafirmar de todo corazón en nuestra condición contemporánea. Los políticos profesionales, en conjunto con los líderes de corporaciones y la elite de los medios de comunicación, llevan a cabo una función de representación extremadamenet débil. El problema no es tanto que los políticos sean corruptos (aunque en muchos casos esto sea cierto), sino que la estructura constitucional aísla los mecanismos políticos para la toma de decisiones de los poderes y deseos de la multidud. Cualquier proceso real de democratización en nuesras sociedades debe atacar la falta de representación y las falsas pretensiones de representatividad que se sitúan en el corazón de su estructura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Reconocer la racionalidad y la necesidad de la revuelta a lo largo de estos tres ejes y de muchos otros, que animan muchas luchas de hoy, sin embargo, es, sin embargo, sólo el primer paso: el punto de partida. El calor de la indignación y la espontaneidad de la revuelta tienen que organizarse a fin de poder perdurar y construir nuevas formas de vida, formas sociales alternativas. Los secretos para continuar son tan difíciles de encontrar como lo es la importancia de encontrarlos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En cuanto al terreno económico, necesitamos descubrir nuevas tecnologías sociales para producir libremente en común y para distribuir equitativamente el bienestar compartido. ¿Cómo pueden nuestras energías productivas y deseos acoplarse y aumentarse en una economía que no esté fundada en la propiedad privada? ¿Cómo pueden la asistencia y los recursos sociales básicos proveerse a todas las personas en una estructura social no regulada y dominada por la propiedad estatal? Debemos construir relaciones de producción e intercambio tanto como estructuras de asistencia social que esten construidas para y sean adecuadas para los comúnes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los desafíos en el terreno político son igualmente peliagudos. Algunos de los eventos y revueltas más innovativos e inspiradores en la última década han radicalizado el pensamiento y la práctica democrática ocupando y organizando el espacio, como la plaza pública, con estructuras y asambleas participativas, manteniendo estas nuevas formas de democracia por semanas o meses. De hecho, la organización interna de los propios movimientos ha estado constantemente sujeta a procesos de democratización, esforzándose por crear estructuras de red de participación horizontal. Las revueltas contra el sistema político dominante, sus políticos profesionales, y sus estructuras ilegítimas de representación no apuntan a restaurar un sistema representativo legítimo imaginado con referencia al pasado, sino a experimentar con expresiones de expresión democrática: democracia real ya (en castellano en el original). ¿Cómo podemos transformar la indignación y la rebelión en un proceso constituyente que perdure? ¿Cómo pueden los experimentos en democracia constituirse en poder constituyente que invente una alternativa de sociedad que sea realmente democrática, y no pasen a ser solamente democratizaciones de barrios y espacios públicos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para confrontar estos temas, nosotros -en conjunto con muchos otros- hemos propuesto posibles pasos iniciales, como por ejemplo, estabecer un ingreso garantizado, el derecho a ciudadanía global, y un proceso de reapropiación democrática de los comunes. Pero no creemos que nosotros tengamos todas las respuestas. Más bien, estamos estimulados por el hecho de que no estamos preguntándonos solos. Estamos confiados, de hecho, en que aquellos que están insatisfechos con la vida que ofrece nuestra sociedad neoliberal contemporánea, indignados por sus injusticias, rebelados en contra de sus poderes de imposición y explotación, y anhelan una forma alternativa de vida democrática basada en el bienestar común que compartimos -ellos, proponiendo estas preguntas están logrando sus deseos, inventarán nuevas soluciones- que aún no podemos imaginar. Estos son algunos de nuestros mejores deseos para 2012.&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;author-bio&quot;&gt;Michael Hard es un filósofo político y teórico literario estadounidense. Antonio Negri es un filósofo marxista italiano. En la década del &#039;70 Negri fue acusado de ser el cerebro detrás de el grupo terrorista de izquierda llamado las Brigadas Rojas. Negri emigró a Francia donde trabajó con Jacques Derrida, Michel Foucault y Gilles Deleuze. Hardt y Negri han publicado cuatro importantes críticas sobre capitalismo tardío y la globalización: &lt;em&gt;Labor of Dionysus: A Critique of the State-Form&lt;/em&gt; (1994), &lt;em&gt;Empire&lt;/em&gt; (2000), &lt;em&gt;Multitude&lt;/em&gt; (2004) y &lt;em&gt;Commonwealth&lt;/em&gt; (2009). Estos cuatro trabajos han sido altamente elogiados por los activistas contemporáneos. &lt;em&gt;Empire&lt;/em&gt; por ejemplo, ha sido categorizado por el filósofo lacaniano Slavoj Žižek como &quot;nada menos que la reescritura de &lt;em&gt;El Manifiesto Comunista&lt;/em&gt; para nuestros tiempos&quot;.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/michael_hardt&quot;&gt;Michael Hardt&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/antonio_negri&quot;&gt;Antonio Negri&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/magazine/99/under-no-illusions.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/magazine/99/under-no-illusions.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Michael Hardt &amp;amp; Antonio Negri&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
 <pubDate>Fri, 20 Apr 2012 16:47:55 +0000</pubDate>
 <dc:creator>Anonymous</dc:creator>
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 <title>La máquina de la desesperanza</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/capitalismo&quot;&gt;Capitalismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/comunismo&quot;&gt;Comunismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;29 Abr 2009&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/machine1.jpg&quot; width=&quot;568&quot; height=&quot;252&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Ahora estamos en un callejón sin salida. El capitalismo como lo conocemos se está abriendo por las costuras. Pero mientras las instituciones financieras se tambalean y se derrumban, no hay una alteranativa obvia. La resistencia organizada se encuentra dispersa y se vuelve incoherente. El movimiento de justicia global es una sombra de lo que fue. Por la sencilla razón de que es imposible mantener un crecimiento perpetuo en un platena finito, es muy probable que en aproximadamente una generación, el capitalismo deje de existir. Enfrentados a esta perspectiva, la reacción instintiva habitual es el miedo. Nos aferramos al capitalismo porque no podemos imaginar una alternativa mejor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Cómo ocurrió todo esto? ¿Es imposible para los humanos imaginar un mundo mejor?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La desesperanza no es natural. Necesita ser provocada. Para entender esta situación, hemos de darnos cuenta de que los últimos treinta años han sido testigo de la construcción de un vasto aparato burocrático que crea y mantiene la desesperanza. En la raíz de esta maquinaria está la obsesión de los líderes globales de asegurar que no exista la percepción de que los movimientos sociales están creciendo o floreciendo, de que nunca se perciva que aquellos que desafían los mecanismos existentes de poder, puedan estar ganando. Mantener esta ilusión requiere ejércitos, prisiones, policía y compañías privadas de seguridad para crear un clima predominante de miedo, patrioterismo, conformidad y desesperación. Todas estas armas, cámaras de vigilancia y motores de propaganda son estraordinariamente costosos y no producen nada- son pesos muertos económicos que están arrastrando al fracaso a todo el sistema capitalista.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta maquinaria generadora de desesperanza es la responsable de nuestra reciente caída financiera y de las interminables listas de burbujas económicas a punto de reventar. Esta maquinaria existe para hacer añicos y pulverizar la imaginación humana, para destruir nuestra capacidad de visualizar un futuro alternativo. Como resultado, lo único que falta imaginar es dinero, y espirales de deuda fuera de control. ¿Qué es la deuda? Es dinero imaginario cuyo valor sólo puede hacerse realidad en el futuro. El capital financiero es, por lo tanto, la compra y la venta de esos beneficios imaginarios del futuro. Una vez que uno asume que el capitalismo estará ahí para toda la eternidad, la única forma de democracia económica que se puede imaginar es una en la que todos somos igualmente libres para invertir en el mercado. La libertad se ha convertido en el derecho de participación en los beneficios procedentes de la propia esclavitud permanente&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Teniendo en cuenta que la burbuja económica se construyó en el futuro, su colapso hace que parezca que no quede nada más.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Este efecto, sin embargo es claramente temporal. Si la historia del movimiento de justicia global nos dice algo, es que en el momento en el que parece que hay una salida, la imaginación se desborda. Esto es lo que efectivamente ocurrió a finales de los noventa cuando pareció, por un momento, que podríamos estar dirigiéndonos hacia un mundo en paz. Lo mismo ha ocurrido en los últimos 50 años en Estados Unidos siempre que parece que podría estallar la paz: surge un movimiento social radical dedicado a los principios de acción directa y la democracia participativa. A finales de los 50 fue el movimiento a favor de los derechos civiles. A finales de los 70 fue el movimiento antinuclear. Más recientemente sucedió a escala planetaria y colocó al capitalismo contra las cuerdas. Pero cuando estábamos organizando las protestas en Seattle en 1999 o en las reuniones del Fondo Monetario Internacional (FMI) en DC en el año 2000, ninguno de nosotros podía soñar con que, en sólo tres o cuatro años, el proceso de la Organización Mundial del comercio (OMC) se derrumbaría, o que las ideologías de &#039;libre comercio&#039; pudieran ser casi en su totalidad desacreditadas, y que los nuevos pactos de comercio, como el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) serían derrotados. El Banco Mundial claudicaría y finalmente sería destruido el poder del FMI sobre la mayoría de la población mundial.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero está claro que hay otra razón que explica todos estos acontecimientos. Nada atemoriza tanto a los líderes, especialmente a los líderes americanos, como la democracia de base. Cada vez que un movimiento democrático genuino comienza a surgir, particularmente aquellos basados en principios de desobediencia civil y acción directa, la reacción es la misma: el gobierno realiza concesiones inmediatas (de acuerdo, podéis tener derecho a voto) y justo después se empieza a agudizar la tensión militar exterior. El movimiento surgido está forzado a convertirse, entonces, en un movimiento anti bélico, que suele estar bastante menos organizado democráticamente. El movimiento a favor de los derechos civiles fue respondido con la guerra de Vietnam; el movimiento antinuclear, por las guerras por poderes en El Salvador y Nicaragua; y el movimiento de justicia global por la guerra contra el terrorismo. Ahora podemos ver el porqué de la última &#039;guerra&#039;: el esfuerzo condenado de una potencia en declive, para hacer su peculiar combinación de máquinas de guerra burocrática y capitalismo financiero especulativo, en una condición global permanente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ahora estamos claramente al borde de un nuevo surgimiento masivo de imaginación popular, No debería ser tan difícil. La mayoría de los elementos ya están ahí. El problema consiste en que nuestras percepciones han sido retorcidas durante décadas de propaganda implacable y ya no no somos capaces de acceder a ellas. Consideremos el término &#039;comunismo&#039;. Pocas veces un término ha llegado a ser tan injuriado. La línea estándar, que aceptamos más o menos de manera irreflexiva, es que el comunismo significa el control estatal de la economía. La historia nos ha mostrado que este sueño utópico imposible simplemente &quot;no funciona&quot;. Entonces, el capitalismo, aunque sea desagradable, es la única opción restante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si dos personas están arreglando una tubería y una le dice a otra &quot;acércame la llave inglesa&quot; entonces el otro no le dice &quot;¿y yo qué consigo a cambio?&quot;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho, lo que realmente significa el comunismo es cualquier situación que funcione acorde al siguiente principio: &quot;de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades&quot;. Ésta es, de hecho, la forma en que casi todo el mundo actúa cuando se trabaja en común. Por ejemplo, si dos personas están arreglando una tubería y una le dice a otra &quot;acércame la llave inglesa&quot; entonces el otro no le dice &quot;¿y yo qué consigo a cambio?&quot;. Y esto es cierto incluso si llegas a ser empleado de Bechtel o Citigroup. Se aplican los principios del comunismo porque son los únicos que realmente funcionan. Ésta es también la razón por la que ciudades enteras o países vuelven a alguna forma de comunismo para hacer frente a desastres naturales o colapsos económicos. En estas circunstancias, los mercados y las cadenas de mando jerárquicas son lujos que no pueden permitirse. Cuanta más creatividad sea necesaria, y cuantas más personas tengan que improvisar ante una determinada tarea, más probable será que el comunismo resultante sea igualitario. Es por eso que hasta los ingenieros informáticos más conservadores que intentan desarrollar nuevas ideas de software tienden a formar pequeños grupos democráticos. Es sólo cuando el trabajo se vuelve estandarizado y aburrido (pensemos en las cadenas de producción de las fábricas) cuando se hace posible imponer el autoritarismo, incluso las formas fascistas de comunismo. Pero el hecho es que incluso las compañías privadas están internamente organizadas acorde a principios comunistas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comunismo ya está aquí. La cuestión es cómo democratizarlo aún más. El capitalismo, a su vez, es sólo una posible manera de gestionar el comunismo. Y cada vez resulta más claro que es bastante desastrosa. Es evidente que debemos ir pensando en una alternativa mejor, preferiblemente una que no nos obligue a estar atacándonos los unos a los otros de manera sistemática.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El capitalismo no es sólo un mal sistema para gestionar el comunismo, sino que es un sistema que periódicamente se desmorona.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Todo esto hace que sea mucho más fácil entender por qué los capitalistas están dispuestos a invertir recursos en la maquinaria de la desesperanza. El capitalismo no es sólo un mal sistema para gestionar el comunismo, sino que periódicamente se desmorona. Y cada vez que lo hace, aquellos que se benefician de este sistema nos tienen que convencer a todos los demás de que no existe otra alternativa que volver a arreglarlo todo para que vuelva a estar como antes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los que desean derribar el sistema han aprendido de la experiencia amarga, que no podemos depositar nuestra fe en los estados. En cambio, la pasada década ha acogido el desarrollo de miles de formas de asociaciones de ayuda mutua. Hay ejemplos que se extienden desde diminutas cooperativas hasta enormes experimentos anticapitalistas, de fábricas ocupadas en Paraguay y Argentina a plantaciones de té autoorganizadas o colectivos pesqueros en India, de institutos autónomos en Corea a comunidades insurgentes en Chiapas y Bolivia. Estas asociaciones de campesinos sin tierras, ocupantes ilegales urbanos, y alianzas vecinales, aparecen más o menos en todas aquellas partes donde el poder estatal y el capital global parece que miran temporalmente hacia otro lado. Estas personas probablemente carezcan de una unidad ideológica, muchos no son ni conscientes de la existencia de los demás, pero todos ellos están marcados por un deseo común de romper con la lógica del capital. &quot;Los sistemas económicos de la solidaridad&quot; existen en cada continente, en al menos 80 países diferentes. Estamos en el punto en el que podemos comenzar a concebir estas cooperativas que se tejen juntas a nivel global y crean una civilización insurgente genuina.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estas alternativas visibles dinamitan la inevitabilidad de la solución de parchear el sistema para que recupere su forma previa al colapso- es por eso que se vuelve un imperativo, en aras de la gobernanza global, el suprimir estas alternativas o, al menos, garantizar que nadie sepa de ellas. Ser consciente de las alternativas nos permite ver todo aquello que ya veíamos con una nueva luz. Nos damos cuenta de que ya somos comunistas cuando trabajamos en proyectos comunes, ya somos anarquistas cuando queremos resolver problemas sin recurrir a abogados o policías, ya somos los revolucionarios cuando hacemos algo realmente nuevo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Uno podría objetar: una revolución no puede limitarse a esto. Es cierto. En este sentido, los grandes debates estratégicos acaban de empezar. Veamos: durante al menos 5.000 años, antes de que capitalismo siquiera existiese, los movimientos populares han tendido a concentrarse en las luchas por la deuda. Existe un motivo para ello. La deuda es el medio más eficiente jamás creado para hacer que las relaciones fundamentalmente basadas en la violencia y la desigualdad, parezcan moralmente correctas. Cuando este truco deja de funcionar todo estalla, como ocurre ahora. La deuda se ha revelado a si misma como la mayor debilidad del sistema, el punto que lo hace caer en barrena. Pero la deuda también permite un sinfín de oportunidades para la organización. Algunos hablan de la huelga de los deudores o el cártel de los deudores.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Quizás sí, pero al menos podemos empezar con una promesa contra los desahucios. Barrio por barrio podemos comprometernos a apoyarnos mutuamente si somos expulsads de nuestras casas. Este poder no sólo reta a los regímenes de la deuda, sino que desafía el fundamento moral del capitalismo. Este poder crea un nuevo régimen. Después de todo, una deuda es sólo una promesa y el mundo está lleno de promesas rotas. Pensemos en la promesa hecha a nosotros por el Estado: si abandonamos cualquier derecho a gestionar colectivamente nuestros propios asuntos, se nos proporcionará la seguridad vital básica. Pensemos en la promesa hecha por el capitalismo: podemos vivir como reyes si estamos dispuestos a comprar mercancía en nuestra propia subordinación colectiva. Todo se ha venido derrumbando. Lo que permanece es lo que somos capaces de prometernos entre nosotros directamente, sin la mediación de las burocracias políticas y económicas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La revolución comienza preguntándonos: ¿qué tipo de promesas nos hacemos entre nosotros los hombres y las mujeres libres y cómo, realizándolas, empezamos a cambiar el mundo?&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;author-bio&quot;&gt;David Graeber es el autor de &quot;Possibilities: Essays on Hierarchy, Rebellion and Desire&quot; (Posibilidades: ensayos sobre jerarquía, rebelión y deseo&quot; y &quot;Direct Action: An Ethnography&quot; (Acción directa: una etnografía).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/david_graeber&quot;&gt;David Graeber&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/magazine/82/machinery_of_hopelessness.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/magazine/82/machinery_of_hopelessness.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;The Machinery of Hopelessness&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
 <pubDate>Fri, 20 Apr 2012 16:29:10 +0000</pubDate>
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 <title>La economía descalza</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/chile&quot;&gt;Chile&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/food&quot;&gt;comida&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-2&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/manfred_max_neef&quot;&gt;Manfred Max-Neef&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-3&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/true_cost&quot;&gt;coste verdadero&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;8 Mar 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_94_barefoot_0.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Jim Denevan / Beach Spiral / 2005&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p class=&quot;author-bio center&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.adbusters.org/files/magazine/94/MaxNeef.jpg&quot; alt=&quot;Manfred Max-Neef&quot; title=&quot;Manfred Max-Neef&quot; style=&quot;float: left; margin-right: 8px;&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;author-bio&quot;&gt;Extracto de una entrevista con Manfred Max-Neef en &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://www.democracynow.org/2010/9/22/chilean_economist_manfred_max_neef_us&quot;&gt;Democracy Now!&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;. Manfred Max-Neef es un aclamado economista chileno galardonado con el Premio Nobel Alternativo de Economía. Es autor de &lt;em&gt;Economía Descalza Señales desde el Mundo Invisible &lt;/em&gt;y el libro que será próximamente publicado &lt;em&gt;Economics Unmasked: From Power and Greed to Compassion and the Common Good &lt;/em&gt;(traducible por &lt;em&gt;Economía desenmascarada: del Poder y la Avaricia a la Compasión y el Bien Común&lt;/em&gt;).&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Trabajé durante aproximadamente diez años en áreas de extrema pobreza en las Sierras, en la selva y en áreas urbanas de América Latina Y un cierto día al principio de aquel período me encontré a mí mismo en un pueblo indígena en la Sierra en Perú. Era un día feo. Había estado lloviendo todo el día. Y yo estaba parado en medio de aquel barrio pobre. Y enfrente de mí, un tipo permanecía de pie en el barro – no en el barrio, en el barro. Era un hombre bajo… delgado, hambriento, desempleado, cinco hijos, una mujer y una abuela. Y yo era el estupendo economista de Berkeley. Al mirarnos, me percaté de repente de que yo no tenía nada coherente que decirle a ese hombre en esas circunstancias, que toda mi jerga de economista era absolutamente inútil. ¿Debería decirle que tendría que estar contento de que el PIB hubiera crecido el cinco por ciento o algo así? Todo parecía absurdo. Los economistas estudian y analizan la pobreza en sus cómodos despachos, ellos tienen todas las estadísticas, hacen todos los modelos y están convencidos de que lo saben todo. Pero no comprenden la pobreza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Vivo en el sur de Chile, en el sur profundo. Y esa área es conocida por su producción de leche. Puntera tecnológicamente y, se mire como se mire, la mejor que hay. Hace unos pocos meses me encontraba desayunando en un hotel, y había unos botecitos de esos de mantequilla. Me quedé mirando uno de ellos. Era mantequilla de Nueva Zelanda. Y pensé, ¿no es una locura? ¿Cómo es posible? La respuesta es porque los economistas no saben calcular los costes reales. Para traer mantequilla desde 10.000 kilómetros a un lugar donde ya haces la mejor mantequilla bajo el argumento de que es más barata, es una estupidez colosal. Ellos no toman en consideración el impacto ambiental de 10.000 kilómetros de transporte. Y en parte la razón de que sea barata es que está subsidiada. Así que se trata claramente de un caso en el que los precios no dicen la verdad. Todo son trucos. Y esos trucos hacen un daño colosal. Si tú acercas el consumo a la producción, comerás mejor, tendrás mejor comida, sabrás lo que comes y puede que incluso sepas quién lo produce. Humanizarás el consumo. Pero el modo en que se practica la economía hoy en día está totalmente deshumanizada.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Necesitamos economistas cultos, economistas que conozcan la historia, que sepan de dónde vienen las ideas, cómo se originaron las ideas, quién hizo qué; una economía que se entienda a sí misma claramente como un subsistema de un sistema mayor que es la biosfera. Los economistas de hoy en día no saben nada de ecosistemas, no saben nada de termodinámica, nada de biodiversidad – son totalmente ignorantes en estos aspectos. Y yo no veo qué daño podría hacerle a un economista saber que si los animales y la naturaleza desaparecen, él desaparecería también porque no habría comida para comer. Pero los economistas de hoy en día no saben que nosotros dependemos absolutamente de la naturaleza. Para ellos, la naturaleza es un sistema de nuestra economía. ¡Es una absoluta locura!&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/magazine/94/barefoot-economics.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/magazine/94/barefoot-economics.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Barefoot Economics&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul class=&quot;links inline&quot;&gt;&lt;li class=&quot;translation_it first&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/it/translation/leconomia_a_piedi_nudi&quot; title=&quot;L’economia a piedi nudi&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;it&quot;&gt;Italiano&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class=&quot;translation_de&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/de/translation/barfuss_okonomie&quot; title=&quot;Barfuß Ökonomie&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;de&quot;&gt;Deutsch&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class=&quot;translation_id last&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/id/translation/ekonomi_tanpa_alas_kaki&quot; title=&quot;Ekonomi Tanpa Alas Kaki&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;id&quot;&gt;Bahasa Indonesia&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description>
 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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 <title>David Graeber</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/capitalism&quot;&gt;capitalismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;22 Ago 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_97_graeber2.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Andrea Giacobbe remixed by Steve Keys&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Existe una buena razón para creer que, en una generación o así, el capitalismo como lo conocemos no existirá– obviamente porque, como no paran de repetir los ecologistas, es imposible mantener por siempre un motor de crecimiento perpetuo en un planeta finito, y la actual forma de capitalismo no parece capaz de generar el tipo de enormes adelantos necesarios para poder empezar a colonizar otros planetas. Incluso ante un porvenir en que el capitalismo esté realmente acabando, la reacción más común -incluso por parte de aquellos que se hacen llamar progresistas- es simplemente miedo. Nos aferramos a lo que existe porque no podemos ya imaginar una alternativa aún peor a la existente.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Mis sospechas son que estamos ante las últimas conosecuencias de la militarización del capitalismo americano mismo. De echo, se podría decir que los últimos 30 años han visto la construcción de un vasto aparato burocrático para la creación y mantenimiento de la desesperación, una máquina colosal diseñada, principalmente, para destruir cualquier sentido de alternativa futura. Es una auténtica obsesión por parte de los gobernantes del mundo -en respuesta a los levantamientos de los sesenta y los setenta- el asegurar que los movimientos sociales no se vean crecer, florecer o proponer alternativas; que aquellos que retan a los poderes establecidos no pueden nunca, bajo ninguna circunstancia, ser percibidos como vencedores. Y hacer ésto requiere la creación de un complejo aparato militar, carcelario, policial; varias formas de compañías de seguridad privada y policía y los aparatos de inteligencia militar, y todo tipo de propagandas imaginables, muchas de las cuales no tan inclinadas al ataque directo a las alternativas como a la creación de un clima generalizado de miedo, de una conformidad pseudo-patriota y un sentimiento de desesperación e inutilidad ante cualquier pensamiento de cambiar el mundo. Una fantasía fútil, vana.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El mantenimiento de éste aparato parece más importante para los exponentes del libre mercado que el mantenimiento de cualquier tipo de economía de mercado viable. ¿Cómo si no se puede explicar lo ocurrido en la antigua Unión Soviética? Uno se imaginara que al acabar la Guerra Fría se hubiera llevado cabo un desmantelamiento del ejercito y de la KGB y se hubieran reconstruido las fábricas, pero de hecho lo que paso fue precisamente lo contrario. Éste es solo un ejemplo extremo de lo que ha estado sucediendo en todas partes. En lo económico, el aparato es puro peso muerto; todas las armas, dispositivos de vigilancia y los generadores de propaganda son increíblemente costosos y realmente no producen nada en absoluto y no cabe duda que ésto es, incluso, otro elemento que está haciendo fracasar todo el sistema capitalista – junto con la producción de la ilusión de un futuro capitalista interminable que, para empezar, sienta las bases para interminables burbujas. El capital financiero se convierte en la moneda de compra venta de pedazos de ese futuro, y la libertad económica, para muchos de nosotros, se ha reducido al derecho a comprar una pequeña porción de esa subordinación permanente de uno mismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En otras palabras, parece que hay una tremenda contradicción entre el imperativo político de establecer el capitalismo como el único modo posible de administrarlo todo, y el hecho de que ignorar la necesidad no admitida del capitalismo de limitar sus horizontes futuros deja a la especulación, previsiblemente, fuera de control. Cuando la especulación se volvió frenética, y toda la maquinaria implosionó, fuimos puestos en la extraña circunstancia de no haber sido capaces de encontrar otro modo de haber hecho las cosas. Y lo único posible de imaginar es la catástrofe.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/david_graeber&quot;&gt;David Graeber&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/magazine/97/capitalism-eating-itself.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/magazine/97/capitalism-eating-itself.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;David Graeber&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-pub-description field-type-text-long field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Publication description:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;El ensayo previo es una adaptación de su último libro &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://mhpbooks.com/book.php?id=308&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Debt: The First 5,000 Years&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Deuda: los primeros 5 000 años&lt;/em&gt;).&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-pub-pic field-type-image field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Publication picture:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/styles/thumbnail/public/debt5000years.jpg?itok=Mra-rlLT&quot; width=&quot;100&quot; height=&quot;100&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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 <title>¿Qué es el medioambientalismo mental?</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/bill_schmalz&quot;&gt;Bill Schmalz&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/history_of_adbusters&quot;&gt;historia de Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-2&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/kalle_lasn&quot;&gt;Kalle Lasn&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-3&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/mental_environment&quot;&gt;medio ambiente mental&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-4&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/satori_in_the_right_cortex&quot;&gt;Satori en el hemisferio derecho&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;9 Dic 2010&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/bs_what_me.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://jamesporto.com/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;James Porto&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;La idea principal detrás de &lt;em&gt;Adbusters&lt;/em&gt;, la crítica esencial que alimenta nuestra lucha contra la sociedad del consumo, es el medioambientalismo mental. Durante diecisiete años, desde que se publicara &lt;a href=&quot;http://www.seemreal.com/aq/aq07_cover.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;el séptimo número&lt;/a&gt; de &lt;em&gt;Adbusters&lt;/em&gt; en 1993, el subtítulo de la revista ha sido «la revista del medioambientalismo mental», pero ¿qué es exactamente el medioambientalismo mental?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;em&gt;Adbusters&lt;/em&gt; es una revista fundada en 1989 por Kalle Lasn y Bill Schmalz, una pareja de directores de premiados documentales con residencia en Vancouver, Columbia Británica. Desde principios de los años ochenta, Lasn produjo películas que exploraban las lecciones espirituales y culturales que Occidente podría aprender de la experiencia japonesa con el capitalismo. En concreto existe una película, &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://www.onf-nfb.gc.ca/eng/collection/film/?id=15312&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Satori in the Right Cortex&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; (1985), que anticipa el énfasis que el sabotaje cultural pone en las epifanías capaces de cambiar la vida. Experimentar &lt;em&gt;satori&lt;/em&gt;, una palabra budista que indica un flash de iluminación intuitiva, se convirtió en un principio táctico esencial para el movimiento del sabotaje cultural.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En una entrevista realizada con el &lt;em&gt;&lt;a href=&quot;http://www.kyotojournal.org/kjselections/lasn.htm&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Kyoto Journal&lt;/a&gt;&lt;/em&gt; en 2001, Lasn explicó la importancia de dicha película para la teoría de Adbusters:&lt;/p&gt;
&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;«Cuando estaba rodando una película llamada Satori in the Right Cortex en Japón, le pregunté al monje superior de un monasterio Zen en Kamakura si podía filmar a sus discípulos meditando. “Sí”, me dijo “pero primero debes meditar tú”. Cuando salí después de unos cuantos días de tortura física y psicológica, algo me pasó. El monje me obligó a interrumpir mi cómoda rutina, y salí de aquella experiencia humilde, eufórico y cambiado. Quizá solo cuando uno se ve empujado a adoptar un nuevo patrón de comportamiento como ese es posible vislumbrar cómo podría ser la vida. El sabotaje cultural se basa en el mismo concepto. Es una forma de detener el curso de este extravagante espectáculo consumista durante el tiempo suficiente para ajustar la realidad».&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;De la misma forma, Adbusters nació de una epifanía capaz de cambiar la vida.&lt;/p&gt;
&lt;div style=&quot;float: right; width: 320px; margin-left: 8px;&quot;&gt;
&lt;p&gt;&lt;embed src=&quot;http://www.youtube.com/v/DAzlAu3sK3A?fs=1&amp;amp;hl=en_US&amp;amp;rel=0&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; height=&quot;265&quot; width=&quot;320&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;txtGrey&quot; style=&quot;font-size: 70%;&quot;&gt;Forests Forever (Bosques para siempre) – Consejo de Columbia Británica de la industria forestal.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;embed src=&quot;http://blip.tv/play/hNlDr_pcAg&quot; type=&quot;application/x-shockwave-flash&quot; allowscriptaccess=&quot;always&quot; allowfullscreen=&quot;true&quot; height=&quot;270&quot; width=&quot;320&quot;&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;txtGrey&quot; style=&quot;font-size: 70%;&quot;&gt;Talking Rainforest (Hablemos del bosque) – Adbusters Media Foundation&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;
&lt;p&gt;En 1988 el Consejo de Columbia Británica de la industria forestal (la «voz» de la industria maderera) se enfrentaba a una gran presión política procedente de un movimiento medioambientalista en expansión. La industria maderera se defendió con una campaña publicitaria por televisión llamada «&lt;a href=&quot;http://www.youtube.com/watch?v=DAzlAu3sK3A&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Forest Forever (Bosques para siempre)&lt;/a&gt;». Fue un ejemplo temprano de «lavado de imagen»: escenas con niños, trabajadores y animales felices narradas por una voz suave y honrada que aseguraba a la audiencia que la industria maderera estaba protegiendo los bosques.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lasn y Shmalz estaban indignados ante el uso descarado de los medios de comunicación públicos con el fin de transmitir anuncios engañosos y anti-medioambientalistas. Reaccionaron produciendo el anti-anuncio «&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/abtv/talking_rainforest.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;Talking Rainforest (Hablemos del bosque)&lt;/a&gt;» en el que un longevo árbol explica a un tierno y joven tallo que «una plantación de árboles no es un bosque». Sin embargo, cuando los dos aguerridos activistas acudieron a las mismas cadenas que habían difundido el anuncio de la industria maderera para emplear sus servicios recibieron un «no» por respuesta. Adbusters surgió a raíz de concienciarse de que los ciudadanos no tienen acceso a los mismos canales de información que las grandes empresas. Una de nuestras campañas clave sigue siendo &lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/campaigns/mediacarta/sign&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;la Carta sobre los medios de comunicación&lt;/a&gt;, «un movimiento cuyo fin es venerar el derecho a la comunicación en las constituciones de las naciones libres así como en la Declaración Universal de los Derechos Humanos».&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para &lt;em&gt;Adbusters&lt;/em&gt;, la preocupación sobre los canales de información va más allá del deseo de proteger la transparencia democrática, la libertad de expresión o el acceso público a los medios. Si bien todas estas causas merecen ser defendidas, para &lt;em&gt;Adbusters&lt;/em&gt; la lucha mental es el eje principal de sus prioridades políticas. La lucha contra la publicidad que potencia el consumismo se realiza no como un medio para alcanzar un fin, sino como un fin en sí mismo. Este cambio en el énfasis es un elemento crucial para el medioambientalismo mental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si un principio clave del medioambientalismo afirma que las toxinas industriales pueden contaminar la realidad exterior o naturaleza, el principio clave del medioambientalismo mental arguye que las infotoxinas pueden contaminar nuestra realidad interior, nuestras mentes. Este movimiento establece una conexión entre la contaminación de nuestras mentes causada por mensajes comerciales y las catástrofes sociales, ambientales, financieras y éticas que se avecinan para la humanidad. También defiende que los tres mil anuncios que asaltan nuestras mentes cada día son los responsables directos de un conjunto de fenómenos (como el derrame de petróleo causado por BP, el surgimiento de democracias corruptas y favoritistas, la extinción masiva de animales o el aumento notable de enfermedades mentales). En vez de tratar los síntomas y apresurarse a limpiar el petróleo de las playas o aprobar descafeinadas leyes de protección al medio ambiente, los medioambientalistas mentales atacan el problema de raíz: la industria publicitaria que alimenta el consumismo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Un sobrecogedor bombardeo de propaganda política que distorsiona nuestros pensamientos, nuestros deseos y nuestra percepción de la realidad contamina nuestras mentes. Luchar contra eso es mucho más difícil que manifestarse en la calle o hacer clic en un par de enlaces. Esto nos devuelve al concepto de &lt;em&gt;satori&lt;/em&gt;. Romper con la mentalidad consumista conlleva un cambio fundamental de perspectiva, una epifanía tras la cual todo se ve con nuevos ojos.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El medioambientalismo mental es un movimiento incipiente que en los próximos años se reconocerá como la lucha social fundamental de nuestra era. Es al mismo tiempo una lucha que une (el medioambientalismo mental agrupa desde mormones conservadores hasta anarquistas ultraizquierda) y una lucha que explica por fin y de forma concreta la causa del conjunto de males que nos amenazan.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para escapar de las cadenas mentales y dar por fin rienda suelta a la gloriosa revolución emancipatoria que la izquierda lleva tanto tiempo deseando, debemos convertirnos en activistas mediáticos que, mediante el sabotaje cultural, creen una ola de epifanías que hagan añicos la concepción consumista.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-translation-notes field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Traducido por Laura Merino&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/micah_white&quot;&gt;Micah White&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/blogs/blackspot-blog/what-mental-environmentalism.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/blogs/blackspot-blog/what-mental-environmentalism.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;What is Mental Environmentalism?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul class=&quot;links inline&quot;&gt;&lt;li class=&quot;translation_el first last&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/el/translation/ti_einai_o_noitikos_perivallontismos&quot; title=&quot;Τι είναι ο νοητικός περιβαλλοντισμός;&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;el&quot;&gt;Ελληνικά&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description>
 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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 <title>Seguid adelante y no os detengais</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/occupywallstreet&quot;&gt;#OCCUPYWALLSTREET&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/arab_spring&quot;&gt;Primavera Árabe&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-2&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/cairo&quot;&gt;El Cairo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-3&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/tahrir&quot;&gt;tahrir&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;25 Oct 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_blog_cairo_s_0_2.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Arriba: Fotograma del vídeo sobre las protestas en el puente Kasr Al Nile (almasryalyoum.com) - Abajo: Policía plantada frente a los manifestantes en el puente Brooklyn (Jessica Rinaldi/Reuters)&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;A todos los que en los EE.UU. ahora ocupáis parques, plazas y otros espacios, vuestros compañeros de El Cairo queremos expresaros nuestra solidaridad. Tras haber recibido tantos consejos en cuanto a la transición a la democracia, creemos que es nuestro momento de aconsejaros a nuestra vez. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De hecho en muchos aspectos estamos implicados en la misma lucha. Lo que muchos expertos llaman “la primavera árabe” tiene sus raíces en las manifestaciones, revueltas, huelgas y ocupaciones que tienen lugar por todo el mundo, aunque sus fundamentos se hallan en largos años de combate del pueblo y los movimientos populares. El momento presente no ofrece algo absolutamente nuevo, puesto que en Egipto y en otros países hemos luchado contra los sistemas represivos, la privación de derechos y la rapiña del capitalismo global (sí, lo hemos dicho: capitalismo), un sistema que ha creado un mundo que es peligroso y cruel para sus habitantes. Mientras que las acciones de los gobiernos sirven cada vez más a los intereses privados del capital transnacional, nuestras ciudades se han ido transformando en lugares violentos y abstractos, sujetos a la eventual devastación producida por el desarrollo económico o renovación del esquema urbano.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Una generación entera en todo el planeta ha crecido mientras descubría, racional y emocionalmente, que no tiene futuro en el actual orden de las cosas. Viviendo bajo políticas de ajuste estructural y la supuesta experiencia de organizaciones internacionales como el Banco Mundial y el FMI, hemos contemplado cómo nuestros recursos, industrias y servicios públicos eran vendidos y desmantelados por la adicción del “libre mercado” a bienes extranjeros, alimentos incluidos. Los beneficios de esos mercados liberados iban a otra parte, mientras que en Egipto y en otros países del Sur el empobrecimiento se unía al aumento de la represión policial y la tortura.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La actual crisis en Norteamérica y Europa occidental ha empezado a llevar esta realidad también a vuestros hogares: que si las cosas siguen así nos quedaremos sin nada, nuestras vidas destruidas por la deuda y las políticas de austeridad. No satisfechos con socavar los restos de lo público y el estado de bienestar, el capitalismo y las políticas de austeridad ahora incluso atacan la esfera privada y el derecho de la gente a una vivienda digna provocando que miles de propietarios se vean afectados por la liquidación de sus hipotecas, quedando en la calle y endeudados con los bancos que los han echado de sus casas&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;De modo que no solo estamos con vosotros en vuestro intento de acabar con lo antiguo, sino para experimentar con lo que ha de venir. No protestamos, porque ¿contra quién hay que protestar? ¿Qué podríamos pedir que alguien pudiera concedernos? Estamos ocupando. Estamos reclamando esos mismos espacios de derecho público que han sido mercantilizados, privatizados y encerrados en las manos de una burocracia sin rostro, carteras inmobiliarias y “protección” policial. Mantened estos lugares, nutridlos y dejad que los límites de vuestras ocupaciones se expandan. Después de todo, ¿quién construyó estos parques, estas plazas, estos edificios? ¿Quién realizó el trabajo que los hizo reales, aptos para ser habitados? ¿Por qué debería parecernos natural que se nos aparte de ellos policialmente y disciplinariamente? Reclamar estos espacios y organizarlos con justicia y de manera colectiva es prueba suficiente de nuestro derecho a hacerlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En nuestra ocupación de Tahrir cada día veíamos a gente entrando en la plaza con lágrimas en los ojos porque esa era la primera vez que podían caminar por esos lugares sin ser acosada por la policía. No son sólo las ideas lo que importa. Estos espacios son fundamentales para la posibilidad de un nuevo mundo. Estos son espacios públicos, espacios para reunirse, para disfrutar del ocio, para interactuar. Estos espacios deberían ser la razón por la que vivimos en ciudades. Donde el estado y los intereses de unos pocos los han hecho inaccesibles, exclusivos o peligrosos, nosotros debemos asegurarnos de que sean seguros, inclusivos y justos. Los hemos abierto y debemos seguir abriéndolos a todo aquél que quiera construir un mundo mejor, especialmente a los marginados, los excluidos y para aquellos colectivos que más han sufrido.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lo que haceis en estos espacios no es ni más ni menos que “democracia real”. Las nacientes formas de praxis y compromiso social que se realizan en las ocupaciones evitan los ideales vacuos y el parlamentarismo desgastado que el término democracia ha venido a representar. Por ello las ocupaciones deben continuar, porque no queda nadie a quien solicitar que haga reformas. Deben continuar porque estamos creando aquello que no podemos seguir esperando por más tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero las ideologías de la propiedad y el decoro se manifestarán de nuevo. Bien a través de la oposición de los propietarios y la municipalidad a vuestros campamentos, o bien a través de intentos más sutiles de control del espacio mediante regulaciones de tráfico, leyes anti acampada o regulaciones sanitarias o de seguridad. Hay un conflicto directo entre lo que intentamos hacer de nuestras ciudades y nuestros espacios y lo que la ley y los sistemas policiales que la respaldan nos permitirán hacer.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Nos hemos enfrentado a esta violencia directa o indirecta y continuaremos haciendolo. Aquellos que dicen que la revolución egipcia fue pacífica no vieron los horrores que provocó la policía, ni vieron la resistencia e incluso la fuerza que los revolucionarios emplearon contra la policía para defender sus intentos de ocupación de espacios. El gobierno admitió que 99 comisarias fueron incendiadas, miles de coches de policía fueron destruidos y todas las oficinas del partido en el gobierno ardieron en todo el país. Se levantaron barricadas, los agentes fueron golpeados y apedreados incluso mientras usaban contra nosotros gases lacrimógenos y munición real. Pero al final, el 28 de enero se retiraron y pudimos recuperar nuestras ciudades.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No es nuestro deseo usar la violencia, pero aún menos deseamos ser derrotados. Si no resistimos activamente cuando vengan a llevarse lo que hemos recuperado, entonces seremos sin duda derrotados. No confundáis las tácticas que empleamos cuando gritamos “somos pacíficos” con la adoración de la no violencia. Si el estado se hubiera retirado inmediatamente hubiésemos sido más que felices, pero como se insistió en abusar de nosotros, golpearnos y asesinarnos, supimos que no quedaba más respuesta que el combate. Si nos hubiéramos tumbado y permitido que nos arrestasen no habría habido menos sangre, golpes y muerte. Estad preparados para defender lo que habeis ocupado, lo que estais construyendo, porque, después de que todo lo demás se nos haya arrebatado, estos espacios recuperados son extremadamente importantes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Así pues, para concluir, nuestro único consejo es que continueis, que sigais sin parar. Ocupad más, encontraos unos a otros, cread redes más y más grandes y seguid descubriendo maneras de experimentar con la vida social, el consenso y la democracia. Descubrid nuevas formas de emplear estos espacios, descubrid nuevas formas de conservarlos para que nunca los tengáis que abandonar. Resistir fieramente cuando se os ataque, pero al mismo tiempo disfrutad de lo que estais haciendo, dejad que sea fácil, divertido incluso. Ahora todos nos estamos mirando unos a otros y desde El Cairo queremos decir que somos solidarios con vosotros y que os amamos por lo que estais haciendo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Los camaradas de El Cairo, 24 de octubre de 2011&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/blogs/adbusters-blog/keep-going-and-do-not-stop.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/blogs/adbusters-blog/keep-going-and-do-not-stop.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Keep Going and Do Not Stop&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul class=&quot;links inline&quot;&gt;&lt;li class=&quot;translation_el first&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/el/translation/synehiste_kai_min_stamatisete_mprosta_se_tipote&quot; title=&quot;Συνεχίστε και μην σταματήσετε μπροστά σε τίποτε&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;el&quot;&gt;Ελληνικά&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
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 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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 <title>Jóvenes rebeldes de usar y tirar</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/conformism&quot;&gt;conformismo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;27 Oct 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/92_conform_splash_1.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Joe Szabo&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;A lo largo de los últimos treinta años aproximadamente, la mayor parte de la gente ha elegido perseguir la recompensa de la conformidad en lugar de los frutos de la revolución. Lo que han dejado consigo son desagradables y estúpidas vidas, desagradables y estúpidos lugares y un planeta justo al filo de la destrucción por los esfuerzos del capitalismo en seguir alimentándoles con nuevas promesas de felicidad de usar y tirar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Sin embargo, el pensamiento de que uno está desperdiciando su vida no es un pensamiento agradable, y los ciudadanos respetables, donde quiera que estén, han recorrido grandes distancias para evitarlo. Han erigido elaboradas arquitecturas de mentiras y auto-decepciones en un intento de persuadirse a sí mismos, y al resto, de que sus trabajos no son insignificantes tonterías dirigidas por desdeñosos jefes a fines absurdos, que sus familias no son desolados búnkeres de mutuo desdén y confinamiento compartido, que su ocio y sus amistades no son colecciones de juegos inconsecuentes e intereses insustanciales, que sus vacaciones no son vanas caminatas a través del saqueo, que sus formas de pensar evitan la vulgaridad común y no son totalmente falsas, que sus placeres no son terriblemente pequeños.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se aferran a estas ilusiones con feroz desesperación; pero toda esta asamblea de fantasmas mentirosos y parodias horrororas es una asamblea frágil, y está amenazada por las incursiones de la delincuencia. Hasta tal punto que la delincuencia previene a los ciudadanos respetables de percibirse erróneamente a sí mismos como personas felices y libres, bendecidas por enriquecedoras experiencias, y que continuan creciendo como personas; esto provoca su furia. Amenaza con quitarles lo poco que tienen y reemplazarlo con nada. Amenaza con ponerles cara a cara con la probreza de la vida cotidiana que ha estado de una forma u otra todo el tiempo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Desde la Segunda Guerra Mundial, el avance del capitalismo - y la busqueda de la satisfacción a través del consumo que promueve - ha generado una larga serie de revoluciones juveniles de usar y tirar. Esta serie incluye teds, mods, rockers, hippies, skinheads, punks, la cultura de las raves y el mundo del hip-hop y el rap. Cada una de ellas propone su particular disposición de ropa, musica, drogas y conductas como una auténtica y exática alternativa a la miseria de los trabajos con poca especialicación necesaria, o sin ella, y las formas de vida que persiguen las gentes honestas y conformistas. Realmente, donde la tendencia principal de empleo y el comercio han, más o menos, abandonado un area - como lo han hecho con cada ghetto en Norte América - la cultura y la criminalidad de mora pueden parecer los unicos medios disponibles para evitar la pobreza y obtener un sentimiento de dignidad. Pero ninguna de estas rebeliones han supuesto la mínima salida del dominio global de la comodidad y su lógica. Solo han servido para asimilar más jóvenes en modelos aún más externos de pensamiento y acción, en más olas de cómodo consumo y producción. Los delinquentes de hoy día siguen estancados en su proceso pseudo-rebelde. Considerad, amigos mios, su ropa deportiva, sus zapatillas, gorras y joyería; las formas en las que andan, hablan, luchan, follan y se colocan; y su visión sobre en qué consiste la buena vida. ¿Todo esto no revela hasta que punto buscan ganar estatus y placer al actuar, variando un poco según donde se encuentren, en función de unos prototipos de ganster globales que la sociedad domiante les ha enseñado?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;cite&gt;&quot;Probablemente hay poco que hacer con las pelis de mafias que vemos. Como banda con un montón de droga o dinero. Ellos tienen las drogas, los coches guapos y las nenas, ese tipo de cosas... Mayormente nosotros lo sacamos de pelis y ese tipo de cosas.&quot; --- Un sueco adicto a la heroína.&lt;/cite&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cosiderad, también, su implicación, íntegra y nerviosa, hacia la aprobación visible de sus amigos. ¿No muestra como el individuo está subsumido al dominio colectivo? A pesar de su desafío, los delicuentes viven esencialemente de forma muy parecida a como lo hacen los demás. Asimilarse a sí mismos bajo la imagen externa de la buena vida - y someterse a la colectividad - es una forma perfectamente común de existencia alienada en la sociedad existente. Los delincuentes están equivocados al asociar este estado de las cosas con autonomía, exitación, astucia y libertad. Pueden comprar frágiles autoesimas, palmaditas en la espalda y aceptación. Pueden, incluso, asegurarse precarios modos de suprvivencia. Pero pagan por ello con la común alienación de uno mismo.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/wayne_spencer&quot;&gt;Wayne Spencer&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/magazine/92/consumable-youth-rebellion.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/magazine/92/consumable-youth-rebellion.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Consumable Youth Rebellion&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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 <title>La fatiga de ser uno mismo</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/addiction&quot;&gt;adicción&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/depression&quot;&gt;depresión&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-2&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/melancholia&quot;&gt;melancolía&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;25 Ene 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_94_WearinessofSelf.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Publicidad de Versace/Revista NYT Style/Invierno 2010&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;En el siglo XVI, la depresión fue la enfermedad por elección del hombre excepcional, de aquél que no tenía nada por encima de sí. Durante la etapa romántica, quedó a medio camino entre el genio creativo y la locura. Hoy día, es la situación de cada individuo en la sociedad occidental.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La depresión es una patología concerniente al tiempo (el deprimido cree no tener futuro) y una patología concerniente a la motivación (el deprimido no tiene energía, su movimiento se ralentiza, sus palabras se tornan macarrónicas). El deprimido tiene problemas para plantear proyectos, a él o ella adolecen de la energía y la mínima motivación para llevarlo a cabo. Inhibido, impulsivo o compulsivo, tiene problema para comunicarse consigo mismo y con otros. Sin proyectos, motivación o comunicacion, el deprimido permanece diametralmente opuesto a nuestras normas sociales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Depresión y adicción son los nombres dados a lo incontrolable, que encontramos cuando dejamos de hablar sobre ganar nuestra libertad y empezamos a trabajar en convertirnos en nosotros mismos y tomar una iniciativa para la acción. Nos recuerdan que lo desconocido es parte de cada persona - y que siempre lo ha sido. Puede cambiar, pero no desaparecer: es por eso por lo que nunca dejamos el reino humano. Esa es la lección de la depresión.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/alain_ehrenberg&quot;&gt;Alain Ehrenberg&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/magazine/93/weariness-self.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/magazine/93/weariness-self.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;The Weariness of the Self&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-pub-description field-type-text-long field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Publication description:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;De &lt;em&gt;The Weariness of the Self: Diagnosing the History of Depression in the Contemporary Age&lt;/em&gt;, McGill-Queen’s University Press. &lt;em&gt;La fatiga de ser uno mismo. Depresion y sociedad&lt;/em&gt;, Ed. Nueva visión.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-pub-pic field-type-image field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Publication picture:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/styles/thumbnail/public/wearinness-self.jpg?itok=L3bvxDmY&quot; width=&quot;67&quot; height=&quot;100&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;</description>
 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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 <title>29 Oct. Manifestación global #RobinHood</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/occupywallstreet&quot;&gt;#OCCUPYWALLSTREET&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/robinhood&quot;&gt;#RobinHood&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;17 Oct 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_occupywallstreet_oct_17_s_0.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;a href=&quot;http://www.flickr.com/photos/kenstein/6247403483/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;Runs With Scissors&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;RESUMEN TÁCTICO ADBUSTERS Nº15
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A todos los redentores, rebeldes y radicales:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estamos viviendo un momento mágico … #OCCUPYWALLSTREET ha catalizado una insurgencia internacional por la democracia. El ambiente en nuestras asambleas es eléctrico. La gente que acude se ve imbuida de un espíritu de camaradería propio de Gandhi y alberga la esperanza de construir un futuro nuevo ¡A lo largo y ancho del planeta el 99% se está manifestando! Has inspirado más de lo que crees. La gente está participando en el primer acto de una larga primavera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ha llegado la hora de multiplicar las expresiones de furia, las jugarretas fuera de tono, los espectáculos subversivos y las sustracciones lúdicas de todo tipo. Da rienda suelta a tu imaginación insurrecta. Cualquier cambio, desde una transformación de la economía global de abajo a arriba hasta modificar nuestros hábitos alimenticios, la forma en que viajamos, en que vivimos, nos amamos y nos comunicamos ¡Atrévete a ser la chispa que apoye una revolución mundial de la vida diaria!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A medida que el movimiento madura, debemos considerar qué respuestas vamos a dar a nuestros detractores. Ocupemos el corazón de nuestro sistema global. Destronemos la avaricia que define este nuevo siglo. Trabajemos juntos para definir nuestras exigencias.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;29-O #MANIFESTACIÓN GLOBAL ROBIN HOOD
&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esta es una propuesta para las asambleas generales del movimiento Occupy Wall Street.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hace ocho años, el 15 de febrero de 2003, más de 15 millones de personas en sesenta países se manifestaron juntas para detener al presidente Bush en su intento de invadir Iraq. Una parte enorme de la humanidad vivió por un día sin tiempo muerto y atisbó el poder del movimiento provocado por los pueblos unidos. Ahora tenemos la oportunidad de repetir esa proeza a una escala incluso mayor.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El 29 de octubre, en la víspera de la cumbre de los líderes del G20, alcémonos para exigir que los líderes del G20 impongan de forma inmediata un impuesto #ROBINHOOD del 1% sobre todas las transacciones financieras y los tipos de cambio. Mandémosles un mensaje contundente: queremos frenar los 1,3 billones de dinero fácil que se mueven alrededor del casino mundial cada día (suficiente dinero para financiar cada programa social y cada iniciativa medioambiental en el mundo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Lleva esta idea a tu asamblea general y únete a tus camaradas en la calle el 29 de octubre.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hacia lo desconocido,Sede de los agitadores culturales&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;a href=&quot;http://www.occupywallstreet.org/&quot;&gt;occupywallstreet.org&lt;/a&gt; / &lt;a href=&quot;https://occupywallst.org/&quot;&gt;occupywallst.org&lt;/a&gt; / &lt;a href=&quot;https://occupytogether.org/&quot;&gt;occupytogether.org&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;P. D Sigue lo que se dice del movimiento:&lt;/p&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;Democracy Now!: &lt;a href=&quot;http://www.democracynow.org/2011/10/17/global_day_of_rage_hundreds_of&quot;&gt;Hundreds of Thousands March Against Inequity, Big Banks&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Chris Hedges: &lt;a href=&quot;http://www.truthdig.com/report/item/a_movement_too_big_to_fail_20111017/&quot;&gt;A Movement Too Big to Fail&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Elliot Spitzer: &lt;a href=&quot;http://www.slate.com/articles/news_and_politics/the_best_policy/2011/10/occupy_wall_street_s_victory_it_has_shaken_up_american_politics_.html&quot;&gt;&quot;Occupy Wall Street Has Already Won&quot;&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Matt Taibbi: &lt;a href=&quot;http://www.rollingstone.com/politics/news/my-advice-to-the-occupy-wall-street-protesters-20111012&quot;&gt;Hit Bankers Where it Hurts&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-translation-notes field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;Traducido por Laura Merino.&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-authors field-type-taxonomy-term-reference field-label-above clearfix&quot;&gt;&lt;h3 class=&quot;field-label&quot;&gt;Autor(es): &lt;/h3&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/author/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-url field-type-link-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;URL:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;a href=&quot;http://www.adbusters.org/blogs/adbusters-blog/robinhood.html&quot; target=&quot;_blank&quot;&gt;http://www.adbusters.org/blogs/adbusters-blog/robinhood.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-original-title field-type-text field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Original title:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Oct. 29 #RobinHood Global March&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-src-language field-type-language-field field-label-above&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-label&quot;&gt;Source language:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;Inglés&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul class=&quot;links inline&quot;&gt;&lt;li class=&quot;translation_ru first&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/ru/translation/vsemirnyy_marsh_robinhood&quot; title=&quot;Всемирный марш #RobinHood&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;ru&quot;&gt;Русский&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;li class=&quot;translation_el last&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/el/translation/29i_oktovrioy_pagkosmia_poreia_robinhood&quot; title=&quot;29η Οκτωβρίου Παγκόσμια Πορεία #RobinHood&quot; class=&quot;translation-link&quot; xml:lang=&quot;el&quot;&gt;Ελληνικά&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;</description>
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 <title>¡Brigadas!</title>
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 <description>&lt;div class=&quot;field field-name-field-source field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/source/adbusters&quot;&gt;Adbusters&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-tags field-type-taxonomy-term-reference field-label-hidden clearfix&quot;&gt;&lt;ul class=&quot;links&quot;&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-0&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/brigade&quot;&gt;brigada&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li class=&quot;taxonomy-term-reference-1&quot;&gt;&lt;a href=&quot;/tb/es/tags/united_kingdom&quot;&gt;Reino Unido&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-post-date field-type-datetime field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;span class=&quot;date-display-single&quot;&gt;6 Oct 2011&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic field-type-image field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;img src=&quot;https://ceguel.es/tb/sites/ceguel.es.tb/files/graphics/adbusters_98_brigades.jpg&quot; width=&quot;668&quot; height=&quot;360&quot; alt=&quot;&quot; /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-field-graphic-description field-type-text-long field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;John Kolesidis / Reuters&lt;/p&gt;
&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class=&quot;field field-name-body field-type-text-with-summary field-label-hidden&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-items&quot;&gt;&lt;div class=&quot;field-item even&quot;&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;En 1936, toda Europa se enfrentaba a un enemigo extremadamente amenazador: el fascismo totalitario.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Muchos países ya estaban perdidos, y otros muchos estaban destinados a sucumbir. Italia ya había estado bajo el yugo fascista durante más de una década, Portugal durante exactamente diez años. Alemania había sido conquistada por los nazis justo tres años antes y países como el Reino Unido flirteaban pesadamente con la posibilidad de convertirse en un tipo de régimen semejante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En ese mismo año, el general Francisco Franco emprendió su ataque contra la República Española, ganándose rápidamente el apoyo de Italia y Alemania y amenazando con imponer el fascismo en un país europeo más. Aunque la sociedad civil europea estaba enfrentándose a los mismos enemigos en numerosos frentes, la elección de España como el campo de batalla primordial se hizo obvia inmediatamente. Al identificar una batalla específica como el corazón de luchas más amplias, miles de militantes antifascistas, que se sentían impotentes en sus propios países, se sumaron a las fuerzas y se desplazaron hasta España. En medio de la ola de la Internacional Comunista, decidieron denominar a sus esfuerzos conjuntos Brigadas Internacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El ejemplo de la Guerra Civil Española es un recordatorio de que, en ciertos momentos históricos, es necesario identificar un campo de batalla común en el cual las fuerzas radicales de todos los países converjan. ¿Dónde podrían hoy las Brigadas Internacionales anti-austeridad, anti-capitalistas, anti-totalitarias concentrar sus esfuerzos?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Algunos señalarían a Grecia, el primer país de la UE en ingresar oficialmente en el Nuevo Tercer Mundo. Equipada con cientos de grupos anarquistas, incontables movimientos sociales y organizaciones, Grecia es sin duda una buena candidata para convertirse en el lugar de convergencia de todas las luchas. Otros dirán que Italia, donde un gobierno corrupto y plutocrático está desmoronándose finalmente bajo el peso de la crisis económica, mientras que las revueltas de estudiantes e inmigrantes crecen cada día más. Italia tiene también una larga tradición histórica de lucha y resistencia, junto a una extendida cultura anarquista, especialmente en las regiones meridionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;A esta lista me gustaría añadir al Reino Unido: el laboratorio de la Europa post-crisis del mañana. El Reino Unido es un país pacificado, normalizado, del Primer Mundo y sugiero que concentremos nuestras energías aquí porque si el proyecto totalitario capitalista consiguiera imponerse en el Reino Unido, el resto de Europa vería en él un modelo “funcional” a seguir. La derrota en el Reino Unido sería un paso extremadamente peligroso hacia la derrota general en todo el continente. Por esta razón, creo que al igual que en España en la década de 1930, el Reino Unido debería convertirse hoy en el destino de las Nuevas Brigadas Internacionales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;¿Cómo podemos imaginar que funcionarían las Brigadas Internacionales hoy? Creo que en lugar de a través del conflicto armado, la práctica de lucha hoy es la de la “política prefigurativa”, en el sentido de una puesta en práctica inmediata de estilos de vida que ya son utópicos. En parte gracias a los Acuerdos de Schengen para la libre circulación en la UE y la disponibilidad de transporte barato, ahora es posible imaginar migraciones internas en una escala antes inconcebible. Cualquier persona joven, desempleada en cualquier país europeo podría rápidamente y a un bajo costo mudarse al Reino Unido por un período indefinido de tiempo. Podríamos inundar el Reino Unido con masas de radicales con poco que perder y “un mundo por ganar”&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Teniendo en cuenta que las tasas de desempleo juvenil en la mayoría de los países europeos ronda el 20%, los números de los que estamos hablando son verdaderamente impactantes. Una vez en el Reino Unido, esta ola de emigrantes políticos – alias Nuevas Brigadas Internacionales – podrían reunirse en torno de multitud de proyectos locales en cada área del país, desde los suburbios de Londres a Manchester, Liverpool y Brighton. Centros sociales florecerían en la mayor parte de las ciudades y una sólida red de cooperación se desplegaría a lo largo y ancho de la isla. Además, el encuentro de activistas con mentalidades afines por períodos prolongados de tiempo – más allá de las experiencias de corto plazo de las protestas anti-cumbre – sería el detonante de nuevas estrategias de lucha y de vida, de la mezcla de conceptos, prácticas y soluciones y la creación de una alternativa verdaderamente de base a las estructuras económicas y la vida social actuales.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Jóvenes desempleados de Europa, ¡mirad a vuestro alrededor! ¿Qué es lo que tenéis que perder? ¿Una vida miserable? ¿Frustración? ¿Impotencia? ¿Sumisión? Nosotros, el pueblo del Reino Unido, emigrantes y súbditos de la Corona, ¡necesitamos hoy de vuestra ayuda! ¡Venid miles de vosotros e inundad esta tierra! Vivamos, todos juntos, vidas liberadas. ¡Los pillaremos por sorpresa!&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Como Sun Tzu dijo en cierta ocasión, “Aparece donde tu enemigo deba defenderse; ve con rapidez adonde no te espere”&lt;/p&gt;
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 <pubDate>Wed, 21 Mar 2012 18:17:38 +0000</pubDate>
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